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México y Alemania lanzan proyecto para reducir el desperdicio de alimentos

Ante las cifras difundidas por Naciones Unidas, donde se indica que cada mexicano desperdicia 94 kilogramos de alimentos por año, se presentó el proyecto de investigación y educación La comunicación para el cambio, donde colaboran la Universidad Anáhuac, de México, la Universidad de Bielefeld, Alemania, y las oficinas del Fondo Mundial para la Conservación de la Naturaleza (WWF) en ambos países.

El programa binacional tiene varios objetivos, pero el principal de ellos es hacer visible el eslabón que vincula la reducción del desperdicio de alimentos con el fortalecimiento en la conservación de la biodiversidad. A lo largo del proceso, en el que tendrán protagonismo los jóvenes universitarios, se buscará documentar resistencias individuales y sociales a reducir el desperdicio de alimentos mediante una aplicación tecnológica o app que usarán los jóvenes universitarios para documentar hábitos de consumo dentro de los núcleos familiares.

“Casi todas las amenazas a los ecosistemas y a la biodiversidad son causadas directa o indirectamente por actividades humanas. Por esta razón, la protección de la biodiversidad implica principalmente tratar de cambiar el comportamiento humano. En consecuencia, el nuevo enfoque está en el desarrollo y prueba de intervenciones basadas en evidencia para promover comportamientos amigables con la naturaleza. Por eso se necesita una estrecha colaboración con las ciencias del comportamiento, especialmente con la psicología”, explicó en videoconferencia, desde Alemania, Sebastian Bamberg, profesor de Psicología Social y Métodos de Investigación Cuantitativos de la Universidad de Bielefeld.

El investigador alemán es uno de los científicos más reconocidos en el ámbito de las teorías de cambio de comportamiento y métodos de evaluación centrados en temáticas medioambientales.

OBJETIVO

“Este proyecto es de gran relevancia para la Facultad de Comunicación, pues está perfectamente alineado con nuestros objetivos de llevar a cabo investigación aplicada con un sentido social y en la búsqueda del bien común. Para nuestros académicos y para nuestros alumnos representa una gran oportunidad de participación en trabajos intelectuales de impacto y proyección internacional, subrayó Josu Garritz, director de la Facultad de Comunicación de la Universidad Anáhuac México.

La WWF estima que 40% de los alimentos cultivados nunca llega a nuestras mesas. Este desperdicio genera el 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero y el derroche de otros recursos como tierra, agua, energía y el trabajo humano necesarios para cultivarlos. Su Informe Planeta Vivo 2020 señala que la producción de alimentos es la principal causa de la disminución de las poblaciones de especies animales y vegetales, al provocar la pérdida y degradación del hábitat, incluida la deforestación. A nivel mundial, América Latina es la región donde mayor pérdida de biodiversidad hay producto de las actividades humanas.

“A escala global, las cinco amenazas más inquietantes que enfrentará la humanidad en los próximos diez años están relacionadas con el ambiente. Sin un cambio de comportamiento en nuestras vidas cotidianas no podremos hacer frente ni a los climas extremos ni a la pérdida de biodiversidad. El proyecto que hemos emprendido al lado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Anáhuac México busca demostrar que el liderazgo de los jóvenes es esencial para transformar nuestras acciones y vivir en armonía con la naturaleza”, destacó Jorge Rickards, Director de WWF México.

“La comunicación estratégica puede utilizarse para vender productos o servicios. También puede utilizarse para ganar campañas electorales o promover destinos turísticos. Pero la manera más noble de usar la comunicación estratégica es cuando resuelve problemas que enfrenta la sociedad, cuando promueve la justicia o la dignidad, o cuando se emplea en beneficio del bien común. El proyecto ‘La comunicación para el cambio’ es una manera de mejorar como sociedad y crear ciudadanía”, subrayó Francisco Lorenzo, líder de proyecto por parte de la Facultad de Comunicación de la Universidad Anáhuac México.

Los estudiantes

“Comunicación para el cambio” es financiado por el Ministerio Federal de Medio Ambiente, Protección de la Naturaleza y Seguridad Nuclear de Alemania, con fondos de la Iniciativa Climática Internacional (IKI). Su primera etapa es un piloto, con enfoque multidisciplinario e implementa estrategias de psicología y mercadeo social. El objetivo es establecer un método que sea adaptado en otros países del mundo. Se trata de un programa pionero que utiliza tecnología de punta, como la etnografía móvil, entre otras herramientas de medición del cambio de comportamiento.

Fuente: Crónica

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