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Crean “súper ingredientes” a partir de nopal, frijol, residuos, nejayote…

“¿Cómo me voy a comer esto?”, se preguntaba Marilena Antunes cuando llegó a México, proveniente de su natal Venezuela. Cuando conoció el nopal no imaginaba que era consumido, pero paradójicamente se volvería su objeto de estudio tiempo después. Probarlo y acercarse a esta cactácea, sostén del mito fundacional del país, fue un “shock cultural”, relata la académica del Tec de Monterrey.

No obstante, se fue enamorando de este alimento conforme fue conociendo sus propiedades. “Al principio me lo comía me gustara o no, como los niños pequeños, pero después le agarré el gusto y lo ingerí de manera consciente”.

La experta en biotecnología ha llevado a cabo diversos estudios en nopal, así como en frijol, desechos de frutas y hortalizas, entre otros, para convertirlos en “súper ingredientes” capaces no sólo de proveer nutrientes, sino de inducir la respuesta inmunológica y antinflamatoria del organismo. Por este trabajo, la investigadora de Campus Monterrey obtuvo uno de los Premios Mujer Tec 2024, que fueron entregados esta semana en la capital neolonesa, el cual reconoce la labor de destacadas mujeres en ciencia, academia, artes y deportes, acto enmarcado en el Día Internacional de la Mujer.

La miembro del Sistema Nacional de Investigadores y Premio Profesor Inspirador 2023, señala en entrevista que el premio es una herramienta útil para visibilizar el trabajo de mujeres que, como ella, quieren mostrar su trabajo y obra a la sociedad mexicana.

Alimentos nutracéuticos

Antunes Ricardo y su equipo de investigación estudian moléculas presentes en algunos productos y alimentos que consume el mexicano y que ha dejado de lado por el estilo de vida, estrés y consumo actuales. Este tipo de alimentos han sido llamados desde hace algunos años como “nutracéuticos”, ya que cuentan con propiedades capaces de ayudar a prevenir enfermedades y modular la respuesta inmune, explica.

La estrella de los productos diseñados por los académicos del Tec junto con la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), se basa en el nopal, con la cual han obtenido una bebida en polvo se está madurando tecnológicamente, apunta.

Pero también han estudiado otros productos como la cáscara de piña –con propiedades antinflamatorias y por sus marcadores de interleucina (la cual regula la respuesta inmunitaria); semillas de tuna, como fuente de omega 3, ingrediente que podría introducirse en alimentos para niños; además de la obtención de proteína selenizada a partir de garbanzo y la recuperación de péptidos en residuos de mango.

Uno más es la obtención y análisis de aceite de semillas de granada, que regula los marcadores de Alzheimer y estrés oxidativo en el cerebro. Otro producto que analizan es el nejayote (residuo líquido tras la nixtamalización del maíz), sobre el cual otros colegas diseñan procesos para reinsertar su consumo, en tanto que en su laboratorio estudian la obtención de sus proteínas para su ingesta directa.

Muchas de estas propiedades se encuentran en los productos de manera natural, claro, acota, pero en concentraciones bajas. “Por lo que si quisiéramos ver un efecto a corto o mediano plazo tomaría más tiempo y un consumo excesivo del producto, lo cual no se puede en muchos casos”.

Fuente: Crónica

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