Un café con espirulina creado hace dos años ahora es tendencia, el ‘blue latte’

Si algo funciona, hay que encontrar una alternativa que se parezca pero que a la vez se presente como novedosa. Ocurre en la moda, en la tecnología, en el arte y también en el terreno gastronómico.

En los últimos meses, las redes sociales empezaron a inundarse con ‘pink lattes’, el café rosa que se prepara con betabel, cuyo pigmento llamado betalaína le da un color rojo intenso, que al mezclar la esencia del vegetal con la leche se vuelve rosado como resultado final.

A esa última tendencia en bebidas ya le salió un competidor: el “blue latte”, que en realidad surgió hace un par de años en Australia pero que volvió a popularizarse tras el boom de su hermana rosa.

El blue latte está hecho a base de espirulina, un extracto de algas verdeazuladas originarias de Australia. Además, lleva café descafeinado, limón, jengibre y leche de coco. Se trata de un producto vegano y antioxidante pero cuyo atractivo principal es el color.

La espirulina tiene una alta concentración de proteínas y más de 65 tipos de vitaminas, según el Global Healing Center de los Estados Unidos. También aseguran que es rica en minerales y aminoácidos.

No obstante, el médico especializado en nutrición Silvio D. Schraier puso en duda que contenga vitamina B12. “Ésta es sinónimo de producto de origen animal, hay prácticamente ausencia absoluta en los productos de origen vegetal, a lo sumo puede haber trazas, es decir, cantidades no dosables por algún tipo de contaminación externa, que no tiene por qué ser mala”.

¿Cuál es mejor, el pink o el blue?

Los distintos expertos en Nutrición consultados por este medio no llegaron a un consenso sobre cuál de los dos es mejor o incluso si son alternativas serias al café tradicional, lo que demuestra que en la variedad está el gusto. Eso sí, remarcaron que no son dañinos para la salud.

Facundo Crescenzo, nutricionista y antropometrista, analizó que ambas opciones pueden ser una alternativa saludable: “En el caso del blue, si no tiene nada agregado ni ningún colorante está bueno porque es todo a base de productos naturales. La espirulina suma un poco de micronutrientes, solo que la leche de coco es un poco grasosa, quizá cambiarla por la de almendras (sería conveniente). Y en cuanto al pink, el betabel por su betalaína favorece la remoción de ácido láctico de los músculos y la recuperación post entrenamiento. No son altos en calorías ni altos en grasa, así que no hay riesgo de que engorden. Siempre le puedes agregar un poquito de esencias, como vainilla o canela, para darle más onda”.

Por su parte, Schraier argumentó: “Yo te diría que ninguno de los dos. No veo ningún beneficio de recomendar uno sobre el otro porque han salido trabajos muy serios últimamente que hablan de los beneficios del café tradicional, que es tan de origen vegetal como los otros dos. Ni el blue ni el pink son dañinos para la salud”.

Fuente: TN

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