Pistaches: aliados de tu salud cardiovascular

Las personas que siguen un patrón de dieta mediterránea y que semanalmente consumen más de tres porciones de frutos secos, entre ellos los pistaches, presentan un 39% menos de riesgo de mortalidad, Según un estudio publicado por el ‘New England Journal of Medicine’, comer pistaches reduce significativamente el riesgo de sufrir enfermedades del corazón.

En concreto, concluye que las personas que, semanalmente, siguen una dieta mediterránea con 28 g de frutos secos al día (49 pistaches) o 50 g/día de aceite de oliva, presentan una reducción del riesgo del 30% de sufrir enfermedades del corazón, en comparación con los individuos que se les aconsejó disminuir la ingesta de grasas de la dieta.

Debido a su contenido en grasas saludables y el gran número de vitaminas y minerales, los pistaches ayudan a mantener un corazón sano. El corazón es un órgano muy importante que bombea continuamente sangre rica en oxígeno por todo el cuerpo. Los pistaches, al ser ricos en tiamina, contribuyen a la función normal del corazón.

Son una fuente de magnesio que contribuye a una función muscular normal; y una fuente de hierro que contribuye al transporte adecuado de oxígeno por todo el cuerpo y que colabora en la formación de glóbulos rojos. Incluir una ración diaria de frutos secos, como los pistaches, en la dieta mediterránea, puede ayudar a prevenir el riesgo de padecer enfermedades del corazón.

Beneficios

  • Reducen los niveles de colesterol

El doctor Vellingiri Vadivel en colaboración con la Universidad de Hohenheim y la Universidad de Nairobi ha revisado la investigación sobre los beneficios del consumo de frutos secos para la salud, y los resultados demuestran que reducen los niveles de colesterol en la sangre. En este sentido, los pistaches son particularmente ricos en grasas monoinsaturadas y grasas insaturadas, incluyendo ácido oleico y ácido linoleico. En la dieta, sustituir las grasas saturadas por las insaturadas contribuye a mantener los niveles normales de colesterol en sangre.

  • Aumentan los antioxidantes en sangre y disminuyen el colesterol LDL oxidado

Un estudio publicado en ‘The Journal of Nutrition’ en 2010, realizado por la Universidad de Pensilvania, concluye que comer pistaches aumenta los niveles de antioxidantes en la sangre, como la luteína y el gamma-tocoferol; y reduce los niveles del colesterol LDL (malo) en sangre, que son un factor de riesgo de las enfermedades cardiovasculares. Además, los pistaches son una alta fuente de cobre, manganeso, selenio, zinc, riboflavina y vitamina E, nutrientes antioxidantes que ayudan a proteger las células del estrés oxidativo.

  • Incrementan los niveles de fitosteroles en sangre

Los fitosteroles son sustancias derivadas de las plantas que reducen los niveles de colesterol en sangre al interferir en la absorción del colesterol. Los pistaches tienen los niveles más altos de fitosteroles de todos los frutos secos, proporcionando 214 mg/100 g. Los esteroles vegetales contribuyen a mantener los niveles normales de colesterol en la sangre, con el efecto beneficioso que obtienen al menos 0.8 g/esteroles estanoles de todas las fuentes de alimentos que se consumen a diario.

  • Proporcionan propiedades antiinflamatorias beneficiosas

Un estudio publicado en 2012 analiza cómo algunos frutos secos, como los pistaches, pueden inhibir la respuesta inflamatoria. Esta investigación pone de manifiesto la actividad antiinflamatoria de los pistaches y, a su vez, investiga los componentes bioactivos pertinentes a los efectos observados. Los resultados han proporcionado una evidencia molecular a la actividad antiinflamatoria del pistache.

  • Los nutrientes contribuyen a una correcta oxigenación de la sangre en el cuerpo

La presión arterial alta también constituye un factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares. Siendo el pistache una alta fuente de potasio que contribuye al mantenimiento de la presión arterial normal. Además del hierro que favorece el transporte de oxígeno y la formación de glóbulos rojos, otros nutrientes presentes en los pistaches ayudan a la formación y al mantenimiento de los niveles de hierro-riboflavina en la sangre; el cobre junto al hierro contribuye a transportar oxígeno a todo el cuerpo. El ácido fólico y las vitaminas B6 de los pistaches ayudan a la formación normal de la sangre, y al mantenimiento de la riboflavina, sin olvidarnos de la vitamina K imprescindible en la coagulación normal de la sangre.

Fuente: ECOticias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
24 − 19 =