Leche de burra: aliada contra el colesterol y los triglicéridos

El análisis se ha realizado entre 60 ancianos de la Residencia Asistida Provincial de la Diputación de Salamanca a lo largo de seis meses mediante el sistema de doble ciego y la ingesta de dos vasos diarios.

En estos tiempos de productos bajos en calorías y complementos para mejorar el estado de salud, la Universidad de Salamanca (USAL) incorpora una nueva aportación en esta materia con un estudio que demuestra que la ingesta de leche de burra propicia la reducción del colesterol.

El grupo de expertos de la institución académica, en colaboración con la Diputación de Salamanca y Caja Rural se ha centrado en los ancianos, y han sido 60 internos de la Residencia Asistida Provincial de la Diputación de Salamanca los que han sido objeto de estudio bajo el sistema de doble ciego aleatorizado; es decir, esas personas desconocían el tipo de leche que bebían y fueron distribuidos en dos grupos homogéneos según edad y sexo; mientras que unos recibían dos vasos diarios de leche de burra, los otros ingerían la misma cantidad de leche de vaca durante seis meses.

El decano de la Facultad de Medicina de la USAL, Francisco Javier García Criado, explica que los parámetros usados en el estudio han sido la respuesta inflamatoria/inmunológica y el estudio lipídico. Deja claro, igualmente, que ambos grupos iniciaron el estudio sin diferencias significativas en las variables estudiadas.

“Hemos visto que el colesterol de estas personas ha disminuido de manera significativa con respecto al grupo que ha tomado leche de vaca”, confirma García Criado.

Por otra parte, “el colesterol HDL, el denominado bueno, ha subido significativamente en el grupo de leche de burra con respecto al de leche de vaca y esto nos parece muy importante, una muy buena noticia que viene a corroborar alguna publicación”.

La situación ideal sería extender el estudio a lo largo de todo un año, “esto nos permitiría en este caso, ver qué pasa a lo largo de todas las estaciones y profundizar más” por lo que el grupo de investigadores, junto con la empresa asociada en el proyecto inicial, Neathea, ya están buscando opciones para conseguir financiar un nuevo análisis.

Según García Criado expone que “los resultados avalan un efecto positivo en los niveles de colesterol y una mejoría de la respuesta inflamatoria/inmune, aunque en este último caso se debiera ampliar la muestra y estudiar nuevas variables para corroborar los resultados”.

El decano valora, igualmente, el trabajo realizado por el doctor Jesús Cuadrado en la Residencia Asistida Provincial pues “un centro como éste tiene ventajas muy grandes porque todos llevan una misma dieta, y todos están controlados médicamente por el mismo grupo de sanitarios y tienen las mismas horas de sueño”.

Hasta el momento, el estudio se ha efectuado con leche de burra en líquido, “no es tan espesa como la de vaca, parece más agua y es ligeramente más dulce”, destaca el profesor; pero las posibilidades son muchas y a partir de ahora se podría liofilizar o administrarla en tabletas.

Es en este punto cuando entra en juego la empresa privada y en este caso, la empresa Neathea ha sido la encargada de proporcionar la leche a lo largo de estos seis meses.

Elsa García, la responsable de la firma, entiende que “ahora ya con los resultados se ve la diferencia entre la analítica inicial y la realizada seis meses después”.

Nuevas perspectivas

Hasta el momento, su empresa se ha dedicado a la comercialización de cosmética natural elaborada con leche de burra pero el estudio abre nuevas puertas. “No sé si lo tendré en dos meses o en seis pero mi idea es comercializar cápsulas de leche de burra en polvo o fresca en brick pequeños para mejorar temas de colesterol”.

Fuente: El Norte de Castilla

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