Incluir grillos en la alimentación podría mejorar las bacterias naturales en los intestinos

Los grillos contienen un tipo de fibra que beneficia la microbiota intestinal.

Específicamente, comer grillos podría ayudar a mejorar las bacterias naturales en los intestinos (el microbioma) y reducir la inflamación en el cuerpo.

En un pequeño ensayo piloto, el equipo del estudio dio a 20 voluntarios una dieta de insectos para el desayuno durante dos semanas. Pero les ofrecieron una forma más sabrosa de los grillos: un polvo hecho con los grandes insectos se convirtió en muffins o batidos.

“Los insectos son una novedad en la dieta estadounidense, pero se deben considerar como un alimento potencialmente útil que contiene nutrientes y fibras importantes que podrían tener beneficios para nuestra salud general, incluyendo el microbioma intestinal”, planteó la investigadora principal del estudio, Valerie Stull, investigadora en el Centro de Sostenibilidad y Medioambiente Global en la Universidad de Wisconsin, en Madison.

¿Y qué les sugiere Stull a las personas a las que pensar en comer insectos les da mucho asco?

“Incluso los estadounidenses con la mentalidad más abierta tienen dificultades con la idea de comer insectos… al menos al principio. Simplemente no es parte de nuestra cultura alimentaria”, dijo. Pero si se está dispuesto a probar una dieta con insectos, Stull aseguró que “los insectos comestibles son nutritivos, y con frecuencia deliciosos”.

Y, anotó, “¿cuál es la diferencia real entre un grillo y una langosta? Un artrópodo es de tierra, el otro es de mar”.

Stull señaló que unos 2 mil millones de personas de todo el mundo consumen insectos como parte de su dieta. Dijo que se interesó inicialmente en utilizar los insectos como comida como parte de su interés en la sostenibilidad medioambiental.

“Hay tanto potencial sin aprovechar respecto al consumo de insectos comestibles. Son abundantes, y cuando se crían en granjas, pueden generar una proteína de alta calidad con un impacto ambiental sustancialmente más bajo que el ganado tradicional. Necesitan menos comida, tierra y agua para crecer, y generan menos gases de invernadero”, explicó.

Pero no considera que los insectos sean una panacea. “No creo que los insectos comestibles sean la cura mágica para resolver todos nuestros problemas actuales con la agricultura, la salud y el medioambiente. Pero sin duda tienen potencial”, dijo.

¿Es seguro? ¿Es saludable?

Los 20 voluntarios comieron un desayuno regular o uno que contenía muffins o batidos hechos con polvo de grillos durante 2 semanas. Entonces, todos los participantes comieron de forma normal durante dos semanas.

Durante dos semanas después, los voluntarios cambiaron el desayuno: los que al principio habían comido un desayuno regular ahora consumieron insectos de desayuno durante dos semanas, y viceversa.

Fuente: Debate

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