¿Conoces los microlaboratorios de análisis de alimentos?

Se ha desarrollado una nueva tecnología basada en microchips que tiene la cualidad de desempeñar las funciones de un laboratorio convencional.

Son llamados ‘microlaboratorios’ o ‘laboratorios en chip’ y son dispositivos que permiten hacer análisis en tiempo real con alta efectividad, utilizan poco espacio y tienen la ventaja de que se pueden llevar los análisis que se hacen en un macrolaboratorio a un dispositivo que cabe en la palma de la mano.

La hazaña corre a cargo de un grupo de científicos mexicanos de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), quienes desarrollaron dispositivos manuales que permitirán a todo aquel profesional de la ciencia realizar pruebas microbiológicas, toxicológicas, nutricionales, análisis de pH y secuenciaciones de ADN, entre otras pruebas, de una manera sencilla, rápida y económica.

En entrevista, Juan Antonio Arriaga Viveros, estudiante de la carrera de biotecnología en la UAEM y director adjunto en Innovación Tecnoalimentaria de la empresa FlowBioDesigns, habló en representación del equipo de trabajo sobre cómo este desarrollo tecnológico facilitará el análisis de sustancias para su aplicación industrial.

Análisis avanzados en la palma de la mano

Los laboratorios en chip son dispositivos miniatura que realizan análisis con muestras menores o iguales a una gota pero con la misma capacidad de un macrolaboratorio.

El equipo de trabajo está conformado por un grupo interdisciplinario de biotecnólogos, físicos, químicos y matemáticos, y es encabezado por el doctor Miguel Mayorga Rojas, director de la Facultad de Ciencias de la UAEM y director general de este emprendimiento, quien además es miembro nivel II del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y funge como el principal asesor y colaborador de este proyecto.

“Estamos hablando de que podemos meter todos los instrumentos y la capacidad de un laboratorio central en un chip que cabe en la palma de la mano para realizar todos los análisis que se puedan requerir en un centro de investigación o industrial”, explicó.

Juan Antonio Arriaga mencionó que nos encontramos en la era de la inmediatez, donde se busca que todo lo que se hace sea rápido y efectivo, y la gran ventaja que tienen estos dispositivos es que su exactitud es igual o incluso mayor que los resultados que arrojan los estudios en laboratorios convencionales.

“El principal paso para iniciar este proceso de análisis es identificar qué tipo de elemento, sustancia o alimento es el que se quiere estudiar, puede ser un lácteo o una mezcla, todo se tiene que cumplir basándose en varias normas oficiales, analizar qué tipo de variables debemos incluir en los laboratorios. Posterior a esta determinación sigue desarrollar prototipos de lo que nosotros pensaríamos que sería la solución al análisis”, comentó.

Entre los puntos más importantes de este proceso de estudios está el incluir la digitalización de los diseños para que en el futuro no sea necesario personal analizando, sino que a través de un número se pueda saber lo que se dice en todo el análisis.

Biotecnología en evolución

De acuerdo con el directivo, este tipo de diseños tiene varias cualidades y algunas de ellas se basan en la claridad del problema que se resuelve, lo que beneficia a más de un usuario porque ayuda a mejorar el proceso de producción pero también da a la persona la satisfacción de que se cumple con las normas establecidas.

“Es importante mencionar que estamos utilizando tecnologías de alto impacto como los microarreglos, que es innovación biotecnológica que sirve para la detección de microorganismos”, agregó Arriaga Viveros.

La ventaja de esta tecnología de alto impacto es que a través de pequeños cables conectados a un sistema operativo se permite detectar patógenos que puedan superar la población aceptada por las normas oficiales en tiempo real.

Con estos microlaboratorios se puede analizar cualquier tipo de sustancias, ya sean sólidas o líquidas, ya que es posible hacer diluciones que permitan el análisis. Toda la materia prima que se emplea para hacer alimentos puede ser utilizada.

El método de trabajo para establecer los posibles clientes se basa en dos ejes: cuando una persona interesada los contacta, van a su empresa y analizan la situación para brindar soluciones, y el segundo eje es crear microlaboratorios especializados que buscan ofrecerse a clientes potenciales.

“Actualmente estamos en proceso de la patente y esperamos respuesta del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) para que nos la puedan otorgar y hacer uso de ella libremente”, comentó.

Es así como el desarrollo de los laboratorios en chip ayuda a que las industrias, empresas y laboratorios tengan mayor innovación en sus procesos, controlen los productos y ayuden a la investigación básica.

Como equipo de trabajo buscan seguir investigando y diseñando nuevas alternativas que ayuden a las industrias y a la población en general. Es por esa razón que siguen buscando financiamientos que puedan hacer que FlowBioDesigns crezca y se consolide como una compañía de microlaboratorios que impacte en México y en el mundo.

Fuente: Agencia Informativa Conacyt

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